Hipertensión pulmonar

Hipertensión pulmonar 

La hipertensión pulmonar es una condición frecuentemente transitoria en niños pequeños y recién nacidos, secundaria a enfermedades pulmonares relacionadas con la prematuridad y entre otras. La frecuencia de su diagnóstico depende de la sospecha clínica de su pediatra, en niños que pueden necesitar apoyo con oxígeno o presentar enfermedades pulmonares repetidamente.

¿Cómo afecta al paciente.

Ícono Dr. Rubio1La hipertensión pulmonar puede afectar crónicamente al pacientes con dificultad para su adecuado crecimiento, incapacidad para realizar ejercicio o actividades físicas para su edad (cansancio al tomar el seno en niños pequeños), disminución de la saturación de oxígeno en su sangre y deterioro del problema pulmonar si lo tuviera.

Hipertensión pulmonar en pacientes pediátricos 

Ícono Dr. Rubio1Hipertensión pulmonar persistente del recién nacido es la expresión que se usa cuando los bebés nacen con la enfermedad. Las transiciones normales de la circulación que ocurren después del nacimiento no suceden, y esto puede provocar síntomas tales como respiración acelerada, dificultades para respirar o baja saturación de oxígeno.

La hipertensión pulmonar puede desarrollarse en los niños debido a una causa desconocida (hipertensión pulmonar idiopática) o por algún otro problema médico, incluyendo cardiopatía congénita o enfermedad pulmonar.

¿Cuál es la sintomatología? 

Los síntomas de hipertensión pulmonar dependen de la causa exacta y de la edad en la que se presenta. Para el cardiólogo pediatra es necesario hacer un estudio diagnóstico completo para averiguar cuál es la causa subyacente.

En los niños se pueden presentar una variedad de síntomas, tales como:

  • Fatiga al hacer actividad
  • Problemas para respirar al hacer actividad
  • Dolor en el pecho
  • Desmayos, en particular al hacer actividad
  • Mala ganancia de peso
  • Mareos.

¿Cómo se realiza el diagnóstico? 

Ícono Dr. Rubio1El subespecialista debe realizar los estudios necesarios para valorar el diagnostico probable. Si se sospecha de hipertensión pulmonar en un niño deberá realizarse estudios como electrocardiograma, radiografía de tórax y un ecocardiograma para confirmar o descartar la sospecha.

Si se confirma la hipertensión, se debe buscar minuciosamente la causa, en ocasiones con la ayuda de otros especialistas para poder instaurar el tramiten adecuado. Cuando no se logra encontrar la causa se habla de Hipertensión Pulmonar Primaria lo que ensombrece el pronóstico del paciente a largo plazo aun con tratamiento.